Maratón Messier. Cuarta entrega.

Seguimos con nuestro monográfico sobre el maratón Messier. En esta ocasión nos ocupamos de M110 y M103.

M110
Messier 110
Messier 110. Fte. Wikipedia

Pequeña galaxia elíptica muy cercana a M31 en la constelación de Andrómeda y situada a 2.9 millones de años luz. Se trata de un objeto de magnitud 8.5 y un tamaño aparente de 17×10 minutos de arco que para poder ser observada se requiere de un instrumento de potencia media (prismáticos potentes o telescopio). Lo ideal es emplear un telescopio con entre 30 y 50 aumentos con un gran campo que permita apreciar el conjunto formado con M31 y M32. Su observación permite apreciar la calidad y grado de contaminación lumínica del cielo. Con pocos aumentos, en un cielo limpio, se aprecia más claramente que M32 pero para apreciar mejor su forma se requieren una mayor amplificación.
Fotográficamente es un objeto fácil de obtener con, relativamente poca exposición, siendo difícil obtener imágenes con detalles de la galaxia.
Se trata de una galaxia activa con un sistema de 8 cúmulos globulares situados en un halo que la rodea que fue descubierta por Charles Messier en 1773 con un telescopio refractor acromático con 68 aumentos y por Caroline Herschel en 1783.

M103
Messier 103
Messier 103 Fte. Wikipedia

Primero de los cúmulos abiertos del maratón. Ubicada en la constelación de Cassiopea muy cerca de la estrella Delta (Ruchbah) a 8.500 años luz de la Tierra. Se trata de un objeto de magnitud aparente 8.4 y 6 minutos de arco fácilmente visible con unos prismáticos incluso en cielos urbanos, siendo el verano la época óptima para observarlo.
El cúmulo está formado por 40 estrellas comprobadas aunque al observarlo, la escena la domina una estrella doble (Struve 131) pero no pertenece al cúmulo.
Este cúmulo fue descubierto por Pierre Machain en 1781 y añadida por Messier a su catálogo antes de ser observada por él y vista de nuevo por William Herschel en 1783.
Es interesante percibir el color rojizo de dos de las estrellas que forman parte del grupo e intentar separar la doble antes mencionada. Cabe destacar que este cúmulo fue el último objeto que añadió Messier a su catálogo. El resto se incorporaron posteriormente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


*